ENVÍOS GRATIS EN COMPRAS MAYORES A $3000 — MONTEVIDEO Y CIUDAD DE LA COSTA

Desde$195—$680
Para plantas: diluír 1 cda. en 5 lt. de agua y aplicar cada 20 días.
Para césped: esparcir 2 kg. cada 100 m2 y regar abundantemente a continuación.
Reponer los nutrientes del suelo mediante la fertilización es, junto al riego y el corte frecuente, una de las claves para mantener un césped sano, vigoroso y de buen color.
Durante la temporada de crecimiento activo —primavera y verano— el césped requiere un mayor aporte de nutrientes, especialmente nitrógeno, fósforo y potasio (NPK), que favorecen el desarrollo del follaje, las raíces y la densidad del tapiz verde.
Orgánicos: compost, lombricompuesto, harina de hueso o de pescado. Aportan materia orgánica y mejoran la estructura del suelo. Son ideales a largo plazo, aunque su aplicación puede ser más trabajosa y menos precisa.
Inorgánicos o minerales: mezclas balanceadas como NPK 16-16-16 o fertilizantes nitrogenados (como la urea) que ofrecen resultados más rápidos y son fáciles de aplicar.
Para un jardín doméstico con riego regular y uso habitual, se recomienda:
Inicio de la temporada (primavera): aplicar fertilizante balanceado NPK (16-16-16) a razón de 2 kg por cada 100 m² para estimular el rebrote y la cobertura.
Plena temporada (verano): mantener el crecimiento aplicando urea a razón de ½ kg por cada 100 m² cada 4 a 6 semanas.
Final de la temporada (fin de verano o comienzos de otoño): volver a aplicar NPK (16-16-16) a 2 kg por cada 100 m² para fortalecer raíces antes del descanso invernal.
Aplicar siempre con el césped seco, para evitar quemaduras en las hojas.
Regar abundantemente después de la aplicación para que el fertilizante penetre en el suelo.
Guardar los productos en lugar fresco, seco y fuera del alcance de niños y mascotas.
👉 Con una fertilización adecuada, riego parejo y cortes regulares, tu césped mantendrá una textura densa, color uniforme y resistencia al pisoteo durante toda la temporada.